Hoy lunes 8 de marzo conmemoramos, un año más, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, defendiendo su grado de participación en pie de igualdad con el hombre, así como su desarrollo íntegro como persona.
Agradezco la oportunidad que me brinda el sindicato SECAR para exponer, en esta Circular, mis sentimientos como Mujer trabajadora; sentimientos en los que pueden verse identificadas otras compañeras que, al igual que yo, han de llevar a cabo un ardua jornada laboral.
Cuando hablo con otras amigas o con otras compañeras, aunque diferimos en pequeños matices, llegamos a la misma conclusión: la de que la Mujeres desempeñamos el papel que su empresa quiere ofrecerle según la idiosincrasia y filosofía de la misma.
Así, en contadas empresas o entidades la imagen de la Mujer es la de una Mujer autónoma, respetada y valorada por su trabajo, lejos de la imagen del ama de casa tradicional.
Digamos que es el estereotipo de mujer ejecutiva, en el que ésta aparece en igualdad de condiciones frente al hombre. Es una Mujer con un trabajo cualificado, una actitud independiente y resuelta, apreciada por sus compañeros en nivel de igualdad.
Mientras que por otro lado, a pesar de que la Mujer se ha incorporado desde hace muchísimos años al mercado de trabajo, bastantes empresas integradas en sectores más tradicionales, como el de las Entidades Financieras, siguen ubicando a la Mujer en un campo restringido del mundo laboral, con un trato altamente dispar frente al otro sexo, haciendo creer en la conciencia colectiva que esto es lo natural... ¡cuando no lo es!
En estas empresas,... ¿os suena compañeras?, nos encontramos que la inmensa mayoría de nosotras no desempeñamos labores de mandos, ni siquiera intermedios, y no debido precisamente a motivos de preparación y de cualificación profesional.
Es aquí, dónde tristemente las Mujeres solemos aparecer bajo las órdenes y subordinación de un hombre, que en bastantes casos no suele estar más capacitado laboralmente que nosotras.
Y característica común a estos dos estereotipos de Mujeres trabajadoras es la que debemos, cuando llegamos a casa, realizar las tareas del hogar: es la Mujer inagotable que, tras una durísima jornada de trabajo en la que ha tenido que batallar con todos sus jefes y clientes, así como realizar innumerables tareas con éxito, muchas veces sin reconocimiento, llega a su casa a afrontar su segunda jornada... ¡a todo esto con una sonrisa!
¡Ojalá! Amanezca un día en el que no tengamos que celebrar el día de la Mujer trabajadora,... será señal inequívoca de que esa aspirada igualdad de oportunidades con el hombre se haya finalmente materializado, porque la inteligencia y la profesionalidad no es cuestión de género.
No quiero terminar sin dar las gracias al sindicato SECAR, un sindicato independiente, libre, democrático, que nos permite a todas opinar y ser escuchadas, a sentirnos valoradas por todas las ideas que aportamos, y en el cual todos, sin distinción de género, somos iguales, y así te lo hace sentir.
S encillamente E mpleados C ompañeros A migos R eivindicativos
El sindicato SECAR es una muestra indiscutible de apoyo, lucha y fomento que el trabajador, sin distinción de género, y por ello la mujer, necesita y recibe, con la entrega que merece.
Una Mujer trabajadora (podría firmar esta Circular,... no lo hago por la sencilla razón de que muchas de vosotras os veréis reflejadas en sus letras, y la solidaridad es incompatible con el afán de protagonismo).
N.B. El sindicato SECAR admira a la Mujer trabajadora que lleva a su Familia y a su Hogar, y que ama a un Hombre… y a esos Hombres que apoyan a esta Mujer, que los hacen igual de grandes que a ellas.
SECAR, el ECO de la MUJER TRABAJADORA
Porque la INTELIGENCIA y la PROFESIONALIDAD... ¡NO ES CUESTIÓN de GÉNERO!
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